miércoles, 13 de julio de 2011

Una, dos, tres, cuatro...

...infinitas sonrisas. Ese es él; una de las pocas personas capaces de sacarme un número infinito de sonrisas por minuto. Alguien con quien compartir momentos de enfado, de tristeza, de risas y alegrías. Alguien que, simplemente, merece la pena.

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