Porque realmente, hoy en día pocas personas merecen la pena. Suerte que yo tengo a esas pocas en mi vida... G r a c i a s . Ellos y ellas son lo único en lo que creo y confío.
viernes, 20 de mayo de 2011
Remember when we were friends.
Esta tarde he decidido recorrer todos esos sitios en los que nos pasábamos las tardes. La estación, el parque, el mismo bar de siempre en el que nos tirábamos horas y horas jugando al futbolín o al billar... ¿Y sabes qué? Que nos he podido ver ahí, juntos de nuevo. Saludando a la gente que pasaba en los trenes, tirados en el césped, discutiendo por quién hace trampas o quién juega mejor... Y lo peor de todo es que sé que eso no volverá a ser así. Que nunca volveremos a estar todos unidos como una piña; que la gente que va y viene en la estación ya no nos verá saludando; que no volveremos a jugar en el parque como niños pequeños, que los muñecos del futbolín no volverán a moverse y que ya no se escuchará el ruido de las bolas del billar al ser golpeadas por los palos. Que estos viejos niños, no volverán a creer en un para siempre; y que tan solo unos pocos, conseguirán cumplir esa promesa que todos hicieron un día hace ya algún tiempo... Permanecer unidos, pase lo que pase, en todo momento y para siempre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario