sábado, 30 de abril de 2011

Ella quiere un pedazo, y yo le digo que no que no que no, que se lo doy entero ♥.


Erase una vez dos princesas encantadas, con sus dos caballeros andantes y que no tenían miedo a nada.   

A veces discutían, a veces se enfadaban pero siempre lo superaban todo. Alocadas, ellas eran así. No eran amigas desde pequeñas, pero se querían como si así fuera. Cuando una lloraba la otra le sacaba una sonrisa, cuando una reía la otra la hacía reír aún más. No era una de estas típicas amistades "perfectas" que aparecen en las películas made in Hollywood, pero era perfecta a su manera... era perfecta para ellas. Una de esas amistades verdaderas, no de las que siempre están genial, sino de las que han pasado por todo. Discusiones, risas, enfados, malos momentos, días y noches geniales... Una amistad con algunos pequeños defectos, que realmente, son los que la hacía perfecta. Cada defecto de esa amistad, era solamente un obstáculo más que ellas superaban...JUNTAS

                                                                  

No te puedo prometer que no nos volveremos a enfadar o que no volveremos a discutir por tonterías, pero lo que si te puedo promet... lo que si te juro, es que me vas a tener ahí a tu lado en todo momento, siempre. Que me tendrás para consolarte en los malos momentos y para hacerte reír en los buenos (y en los malos también, evidentemente).

Comadreja...

¡QUE TE QUIERO MUCHÍSIMO, OSTIA! 

miércoles, 27 de abril de 2011

Te beso y no me responden los huesos.


Mírame. Alocada, indecisa, celosa, tímida... Puedo ser mil cosas y no estar segura de ninguna de ellas. Solo hay una cosa de la que estoy completamente segura: de ti; y de que te quiero por encima de todo. De que si fuera por mi me pasaría la vida acurrucada entre tus brazos, escuchando como late tu corazón. De que mi vida ha empezado a tener sentido desde el momento en que me dijiste que me querías. De que eres mi mundo... De que tengo miedo de perderte. De que todo esto solo sea un espejismo. Que mañana me dejes sin motivo alguno y que vuelva a vagar sola; que tenga que volver a pasar noche tras noche llorando por un tiempo que no va a volver. No quiero eso. Lo único que quiero es estar junto a ti, cueste lo que cueste y pase lo que pase, para siempre.

sábado, 23 de abril de 2011

Small things.

He estado rebuscando fotos en el cajón de los recuerdos toda la noche y he encontrado esas de cuando eramos pequeños. Hay que ver como pasa el tiempo... aquellos días que ya no volverán, cuando nuestra mayor preocupación era que no nos pillaran jugando al juego del pilla-pilla o cuando nos sentíamos los reyes del mundo cuando repartíamos las gominolas en clase el día de nuestro cumple. Esas cosas que en su momento nos parecían lo más importante del mundo y que, sin embargo, ahora son solo simples recuerdos de una infancia que ya pasó.

jueves, 21 de abril de 2011

Hero.

No me hace falta ningún cachas made in Hollywood, ni ningún pijo hijo de mamá y papá mimado y consentido. Solo me hace falta él. Que parece un chico de lo más normal, tranquilo, que jamás mataría a una mosca... pero las apariencias engañan, porque cuando realmente tiene que defender lo que quiere lo hace. Lo demuestra con cada gesto, cada "aunque me tenga que matar con él, pero a ti no te toca un pelo", con cada abrazo, cada te quiero... Lo demuestra en los peores momentos, en los más difíciles. Lo ha demostrado en mayor o menor medida, siempre. Pero a día de hoy, lo ha demostrado con la mirada. Con ese miedo de perderme o de que me pudiera haber pasado algo malo, con esa rabia contenida de ganas de partirle la cara a alguien, con esos abrazos que parecen no tener fin y con los que parece querer afixiarme. Con esa culpabilidad en tu mirada, cuando dices que si tu hubieras estado allí conmigo no habría pasado eso...


Did you ever know that you're my hero?  

domingo, 17 de abril de 2011

Last night.

Es de noche y está lloviendo. Estamos delante de mi casa. Me miras, te miro... nos miramos. Me dices que te tienes que ir, y yo asiento con la cabeza pero te pido con la mirada que te quedes. Tú, que eres capaz de leer en mi mirada todo lo que siento como si fuese un libro abierto, entiendes lo que quiero decir. Me agarras de la mano y me miras fijamente. Nos quedamos en silencio un buen rato. Yo no sé que decir ni qué hacer... sueltas mi mano y agachas la mirada pero yo vuelvo a sostener tu mano en la mía y la acerco a tu cara. Levantas la mirada y me miras confuso. Y entonces pronuncio esas palabras que llevaba tanto tiempo queriendote decir: TE QUIERO. Sonríes y me besas. Te separas por un instante y apoyando tu frente en la mía susurras...
-Yo también te quiero. No te dejaré escapar nunca, pequeña.
Y por un instante todo es perfecto; me da igual que nos estemos mojando; me da igual que nos vean; te quiero y me quieres. Estamos juntos, y eso es lo único que me importa en este preciso instante.