Todos podemos cerrar los ojos cuando vemos algo que no nos gusta. Podemos cerrar la boca para no dejar salir palabras que quizás no sean las adecuadas; incluso nos tapamos los oídos cuando alguien nos dice algo que no nos gusta. Pero el único mayor error del ser humano es que no podemos cerrar el corazón para evitar sentir algo que no queremos sentir.